lunes, 6 de mayo de 2013

Lo difícil será pasar a verte y decirte adiós.

AB.

''Será fácil separar la mente de los actos y olvidar a los extraños, lo difícil será acordarnos de lo que perdimos por no hacernos daño.''

Me despierto, olor a café recién hecho. Magdalenas y una rosa azul sobre la bandeja que, ni siquiera me molesto en apartar.
No miro el reloj, ni siquiera me preocupa que no estés a mi lado. Hoy es diferente.

Hoy me he levantado como nunca lo había hecho, sin miedo. Sin vacilar, no me he tomado ni un solo segundo para decidir cómo será mi día, simplemente la acción impulsiva de poner los pies en tierra ha sido quién esta vez, ha decidido por mí. Es primavera y realmente parece como si nunca hubiese vivido, parece como si nunca hubiese visto el sol, brillante penetrando por el cristal e intercediendo en mis ojos azules, mirada que hoy brilla por sí sola.

Sé que es primavera por el sonido de los pájaros, es curioso, porque incluso si ponemos atención es posible escuchar hasta el más mínimo detalle, podemos pararnos a observar el mundo como si fuera la primera vez. Estoy segura de que en su momento no lo hice de la manera adecuada y hoy, hoy soy capaz de diferenciar miles de tonalidades en los colores, soy capaz de escuchar incluso el silencio. Por eso es que hoy vuelves a mi cabeza.

Hoy sin embargo te siento tan próximo a mí, pero a la vez tan distante, querido. Decidí cerrar los ojos y recapacitar, decidí poner los pies en la tierra y hacerme la pregunta que llevaba meses evitando, intentando ser lo más honesta posible, conmigo misma. Y así fue, me di cuenta de lo que no quise ver en su momento. Nunca debí prolongar tanto mi indecisión y nunca debí ponerme a mí misma la venda que hoy me quito, día 5 de Mayo.

Probablemente ambos sepamos que esto no es el fin, probablemente entiendas que pese a que te quiero, necesito darme otra oportunidad y despedirme hoy por fin de lo que un día fui. Necesito perdonarme, aunque todos lo hayan hecho, necesito que entiendas que no se trata nunca más de ti. Ni siquiera de nosotros.

Se trata de mí, de mi lucha interna y mis miles de preguntas, mis promesas y mis ganas de vivir.

Ayer, 4 de Mayo, sentí que a pesar de rodearme de gente, solo tú estabas y aun así, ni siquiera presente. Era extraño, era algo que nunca podré explicarte, pero al llegar la noche y con ello el nuevo día comprendí que incluso la situación más amarga del mundo puede ser una primavera.

A veces solo son páginas y quizá es más sencillo así.

Dejé de apreciar una constante, por añorar una carencia. Y hoy me doy cuenta de que toda mi vida he buscado algo que me hiciera flotar por fin, algo que me hiciera permanecer en una estabilidad que ni yo misma creyera posible, me he dado cuenta de que, ahora que la tengo, no he sido consciente y he intentado sacar de los recuerdos amargos, momentos que me aplastaran e hicieran de mí, alguien pequeño.
Pero no, ni la canción más triste puede devolverme mi Octubre hoy.

Sólo deseo que, si alguna vez nos encontramos entiendas que mi primavera solo fue un descanso y que añoro momentos que desde su carencia, aún me hacen un gigante, dispuesto a correr cuando todos se marchen.


Lucía.

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