Me
despierto con el primer rayo de sol que incide sobre mi rostro. Debo admitir
que Billy también tuvo que ver. Acurrucado sobre mis zapatillas, salta a la
cama y empieza a jugar con las sábanas. Su largo pelaje grisáceo, sus enormes
ojos azules… Es un gran apoyo. No sé qué haría sin este precioso minino. Me
incorporo y me doy cuenta de que la ventana está abierta, alguien ha subido las
persianas, es por eso que llega la luz. Aún somnolienta, estudio la posibilidad
de que por fin has llegado. De que has vuelto a por mí. Estiro el brazo hacia
la zona derecha de la cama con la esperanza de poder tocarte; es entonces
cuando sólo encuentro sábanas arrugadas y vacío. Ese vacío que me acompaña cada
noche, a la vez que me mata. Me propongo levantarme, camino hacia el baño y me
lavo la cara, con ésta aún húmeda miro mi reflejo en el espejo, miro todas y
cada una de las imperfecciones de mi cara.
Miro
mis ojos, cansados de llorar, de pasar noches enteras despierta, esperándote.
Noches
enteras imaginando como sería todo si estuvieses aquí, tú que me entiendes más
que nadie, tú que haces que todo sea fácil. Que consigues que me olvide de todo
con tan sólo mirarme.
Añoro
tus manos. Sí, tus manos. Añoro esa delicadeza con la que recostados en
cualquier lugar las ponías sobre mi pelo y jugabas con él. Añoro tantas cosas…
te echo de menos.
¿Por
qué no vuelves? Podrías volver. Prometiste que volverías. ¿Acaso lo has
olvidado? Porque yo no. Sigo esperándote. Seguiré esperándote, pero sólo si me
prometes que vendrás. ¿Vendrás? Dime que sí. No acepto un no por respuesta.
Te
necesito. ¿Sabes cuantísmo me costó poder decirte esas dos palabras? No. Ni si
quiera lo imaginas. Pero eso ahora no importa.
Lo
único y verdaderamente importante aquí es que lo hago. Te quiero y te necesito.
Aquí, conmigo. Ahora. Y no diré un siempre porque eso es algo que sólo se ve en
películas. Eso es algo, que debemos construir sólo nosotros.
Espero
que no sea tarde. Dicen que nunca lo es. Pero no hago más que escribirte, que
soñar despierta contigo, con tus brazos, con tus besos. Con tus defectos.
Estoy
enfadada, esta no te la perdono. ¡Me lo prometiste, joder!
¿Dónde
estás? ¿Has dejado de quererme?
Porque…
si es así puedo hacerlo por los dos.
Rabia.
Siento rabia. E impotencia. No sé qué hacer con todas estas cartas sin
dirección alguna. Están empezando a acumularse.
Extraño
hasta esos pequeños enfados tontos que teníamos. Hemos vivido muchas cosas
buenas. Ahora, estoy escuchando nuestra canción.
Sé
que estés dónde estés, si alguna vez vuelves a escucharla me recordarás. Sea de
la forma que sea pero lo harás. No puedes borrar algo de tu mente, ¿sabes?
Aunque
me gustaría. Me gustaría poder borrar de mi mente el momento en el que
decidiste irte. Ojala estuvieses aquí, ojala no te hubieses marchado nunca.
Creo
que fue mi culpa, no debí dejarte ir. Debí quedarme abrazada a ti, debí huir
contigo. Quiero ir contigo. Te echo de menos.
''If you can wait
'til I get home, then I swear to you that we can make this last.''
No hay comentarios:
Publicar un comentario