Lo cierto es que, ¿por qué no, decírtelo en voz baja mientras suena nuestra canción favorita? ¿por qué no, bajo las mantas, abrazados y peleando por ver quién se ha llevado el trozo más grande, quién está a punto de caer?
Peleando por ver quién cierra la ventana, quién coge ese objeto que necesitamos y que solo recordamos cuando ya estamos tapados.
¿Por qué no, en un concierto de ellos, o de aquellos, o de los que sonaban en la radio aquel día que...?
Hemos vivido tanto en tan poco tiempo que, me asusta.
Me asusta porque vivimos rápido, sin tiempo de analizar nuestros movimientos, y esperando el arrepentimiento de después, cuando todo está hecho, cuando hay quién borra y quién prefiere no hacerlo.
No, no somos una pareja normal, no somos dos amigos normales, pero nos entendemos, nos queremos.
Y aunque a veces el amor no es suficiente, aunque mueve montañas, también nos ahoga.
Pero sabes, te escribo y pienso que, nosotros tenemos algo, algo que nos mueve más que cualquier amor ciego, algo que nos saca de todas, y todas siempre son pocas para las que nos quedan.
Pero recuerda, siempre juntos.
Nueve, y este tuvo antes un ocho, y probablemente, si todavía recuerdo como va eso de los números, después del nueve, viene el diez. Y así hasta llegar a un número tan grande al que todavía no he llegado.
Porque sí, al fin y al cabo solo son números, que utilizamos como forma para medir nuestro tiempo, para ordenarnos, para decirnos que, en tan poco tiempo nos ha dado tiempo a querernos y a odiarnos, a echarnos de menos, a sentirnos frágiles por la noche, que es cuando más te echo de menos.
Cuando utilizo tu olor, tus camisas, tus regalos, cuando pienso en ti antes de dormir, cuando abrazo la almohada, cuando escucho tu voz, cuando desearía que fueras tú, quién me susurrara al oído que me quieres, quien me tapara y me besara, protegiéndome durante horas del nuevo día, que afrontaría de la mejor manera, contigo.
Me he dado cuenta pues, de que aquello que nos une, es lo opuesto, mi carácter, el tuyo, que hace que cuando uno falla el otro esté ahí tirando por los dos.
Me he dado cuenta de que intento hacer todo el tiempo cosas grandes por ti, cuando lo más grande que tengo eres tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario