Venganza,
me susurrabas esa palabra cientos de veces, haciéndome explotar.
Idea
relativa que aterriza en mi cabeza y se sostiene, pendiente de recuerdos que
hoy quieren dejar su eco en la eternidad de una vida.
Y
me preguntas qué veo cuando te miro a los ojos, y callo y sonrío, me veo en
ti. Es tal el deseo, el impulso y el rencor, que nunca fuiste consciente de que
no solo las miradas y los actos matan.
Palabras
desapercibidas camufladas de mentira, hoy son nuestra mayor verdad, y duelen.
Joder, sí que duelen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario