sábado, 24 de mayo de 2014

Blue train

Qué hay de malo en no querer cerrar heridas. Qué hay de malo en querer arrancarnos la cabeza y volarnos el corazón a palos de ciego. Nos están engañando, y nosotros nos estamos creyendo inmortales, cuando la diferencia sólo queda en una letra dónde atarnos. Cuando creemos que el amor está en las veces que te piensa, o en las veces que se olvida a sí mismo por recordarte un poco más a ti. Cuando volcamos lo que tenemos, en cada detalle de una persona y queremos recibir un trato equiparable a nuestro error. Cómo no vamos a querer volver atrás en el tiempo, si escuchamos la misma canción durante horas, y meses más tarde, nos sigue doliendo. Cómo no vamos a hacernos daño, si queremos anclarnos a barcos que van a la deriva, e intentamos cambiar su rumbo en sólo dos días. Si nos rendimos. Cómo no vamos a ser idiotas, si odiamos lo propio por envidiar un poco más lo ajeno. Cómo no vamos a serlo, si detrás de cada fallo tú mismo colocas el cuello. Si hay cuarenta y cinco grados de diferencia entre la intención y lo propuesto; si a veces eres tú quién provoca tropiezos.Y esperas, cómo idiota, el remedio, de ver a otros llorar sin llegar a tiempo. Por no llegar a tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario