viernes, 6 de junio de 2014

Ellas.

Todo lo que sé de Marta, lo aprendí un verano. Clara, sin embargo, ahoga la resaca del domingo entre novelas antiguas de portadas clásicas, habituadas al desgaste. Clara es arte, no es poeta. Julia llegó en invierno, el mismo que Marta nos dejó. Entonces conocí a Sara. Sara es la persona más fuerte que conozco, no se ha ido de mi vida. Andrea tenía dos años menos que yo, fue la primera vez que curé una herida. Silvia siempre me acoge en Madrid, hace que esa ciudad merezca la pena. Iris es la canción más bonita que jamás he escuchado. No es la banda sonora de nadie excepto yo. Sheila inmortaliza momentos, Cris es pura fantasía, pero, lo que más agradezco es que se hayan quedado en su vida. María se ríe raro. Conocí a otra Andrea; sonríe mucho. Nuria tenía dos años más que yo, sigue viviendo en Barcelona. Pé es una pirómana y sus chicos ya lo saben. Raquel y su guitarra. Macarena me demostró que los km no son nada. Alba lo bailaba todo. Lucía me ha visto llorar tantas veces como yo la he visto a ella. Ángela es una de las personas más auténticas que conozco. Por contra, he conocido a otras que no lo son tanto. Es inevitable sonreír cuando te cruzas con Lorena. Carmen me animó a escribir un libro. Rocío es de las que lloran leyendo a Irene. A Irene no la soporto, porque no es la que me gustaría que fuese. Victoria ha fracasado siete veces en el amor. Es un nombre que me gusta. Alex es una enamorada del arte, de la música. Alex tiene el pelo naranja. Paula quiere estudiar medicina. Elia sufre mal de amores. No puedo describir a Verónica. Laura es la persona más sincera que conozco. Y yo estoy en algún hueco restante. A los tres años ya había tocado la libertad de un libro. A mis seis leí el primero para mayores, no recuerdo su nombre. Lo he intentado. Amparo me enseñó que todos tenemos nuestros demonios internos. Amparo me enseñó muchas cosas. Teresa es la persona que más echo de menos en mi vida. Nos dejó hace unos años. Y, sin embargo, todo empezó con Marta. Marta acabó un invierno y ahora es, cuatro años más tarde, verano.

1 comentario:

  1. Todo empezó con ella y quizá no haya un final. Como nuvole bianche que podría sonar una y otra vez pero acaba en puntos suspensivos. Ésas son las mejores historias.

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