Me hubiese gustado poder decirte todo esto antes de empezar a
contarte otras muchas cosas; antes de guardarme lo que nunca aprendí a decir,
lo que me daba miedo, lo que el miedo me daba y tú me ibas quitando.
Las penas
o la ropa.
La asfixia en tus brazos; ahora respiro de ti.
Quizá fueron las mentiras, o tal vez, me mordí demasiado la lengua y ahora sólo quiero sanarla con la tuya; hundirte en mi pecho.
-Acelera.-
Puede que me hubiese
gustado guardar contigo un silencio y revivirlo cada diecisiete años. Respetar los modales e irnos despacio, pensar demasiado cuando es el momento adecuado y
olvidar mirarnos por última vez antes de volver a empezar. Desechar las maneras
perdiendo las formas, y sacando el orgullo por bandera en honor a mantener el
silencio por cobardes.
-Hemos empezado a perdernos demasiado pronto, me gustaría
esperar un poco más.-
Tampoco es que te hubiese dicho cuánto tiempo quería
esperar, tampoco es que te hubiese dicho nada. Me quedé callada, tú simplemente
te quedaste.
Al menos, me gustaría decirte lo mucho que me gusta cuando te
quedas y yo me pierdo.
Al menos, quédate diecisiete años más, todavía es pronto
para poder decirte todo lo que me hubiese gustado callar por miedo a que te
quedases siempre.
-Más despacio-
Escribe.
ResponderEliminarBravísma
ResponderEliminar