viernes, 23 de agosto de 2013

insomnia

(...) Hoy siento que los sueños se apoderan de mí y yo no puedo hacer nada, pero no puede durar eternamente y al fin, desisto en mi intento por mantener el insomnio vivo.

El cansancio me puede, y aunque nerviosa, recibo mis primeros sueños de una manera tranquila, poco a poco, las cosas no empiezan a ir bien y aunque en trance, noto como lentamente mi respiración se acelera, ya no es calmada y suave, empiezo a sudar y a moverme violentamente, sin poder siquiera abrir los ojos. El tiempo pasa, y aunque para mí pueden parecer eternidades, solo han sido unos minutos de angustia, que de alguna manera permanecerán ahí, en mi subconsciente, creándome más miedos. Creándome miedo a dormir, miedo a soñar.


Y aunque todo ha pasado, me aterra arriesgarme de nuevo, y me sincero, con quién siempre lo hago, me sincero con la almohada, con el colchón, con cuatro patas que soportan cantidad de sentimientos. Sábanas que han secado lágrimas noche tras noche, sueño tras sueño. Cuatro paredes que han sido testigos de llantos y alegrías, de noches cantando, y de mañanas putas, con tardes difíciles, y noches, imposibles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario