[Quizá,
no sé
decir cosas bonitas pero,
si he
de morir de amor,
que sea
contigo.
O por
ti,
que al
final,
viene a ser lo mismo.]
No sé qué día
es hoy, supongo que tampoco importa, he venido a rompernos en pedazos, para
volarnos después por los aires. A veces, por la noche, noto como me duele el
lado derecho del pecho, noto como falta el aire en las calles y a penas puedo
respirar. Será que no estás. Será que la madrugada es una puta que nos folla a
todos tanto que duele, aunque nos gusta. Y nos quedamos despiertos.
Hay cuatro
canciones de mi cama hasta la tuya, no creas que no las he cantado. Y una vez
casi muero de verdad, por amor. Sé que sabes que todo el mundo lo dice, pero en
realidad solo unos pocos morimos, y a mí me gusta verme ardiendo en tus
pupilas. Me gusta verme perdida en tu boca, o como un animal en tu cuello. No
sé cuantas vidas tengo, pero sé las que me has quitado y yo hoy planeo
rompernos, hacernos añicos, volar por los aires, caernos rendidos al suelo y de
rodillas, haciéndonos sangre, y sanando las heridas después.
Hurgué en tu
memoria y pude ver el día que más me has querido, quizá yo también tenga uno de
esos momentos en los que te deseo más que a nada en el mundo y me callo para no
estropear el instante. Me da miedo suspirar
un segundo, que te escapes o despeinarte y que en la otra punta del
mundo se origine un huracán. Me da miedo que un día decidas que no quieres mis
defectos, que no quieres desenredar cables, que ya no te da miedo quemarte
conmigo, o congelarte, que te has cansado de que sea todo tan corriente y
extraño a la vez.
Y me quede yo
así, de madrugada, y con las rodillas peladas del frío que hace o de tanto
caer. De no saber ponerme obstáculos. Me da miedo cruzar la esquina y olvidar
que un día me quisiste más que otro, me da miedo ser feliz sin poder
estropearlo, ser feliz sin ti, sin que puedas verlo, aunque quizá seas tú el
motivo de serlo. Aun así no quiero. Te quiero.
Podría mentir
toda la vida, podría suicidarme de amor en el tendedero, podría ahogar las
plantas que no tengo cada madrugada que inundo mi habitación, podría… Lo que
quiero que entiendas, es que, yo podría ser capaz de todo, pero no de
olvidarte. No de querer olvidarte. No de vivir sin ti, y mucho menos contigo,
pero solo a medias. Podríamos leer un libro desde el final, hasta el principio
y decir que es nuestra vida. Total, a nadie le importaría; y a mí sólo me
importas tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario